
De la ejecutoria doctrinal de la escuela clásica puede hacerse hoy un balance
objetivo, del que resultan aportaciones positivas y datos negativos, méritos y deméritos.
Estos últimos son muy de tener en cuenta, ya que ellos justifican en gran parte
la aparición y el progresivo desarrollo de la escuela positiva.
1. Sus principales representantes
La creación de la escuela positiva se debe a CÉSAR LOMBROSO. La desarrollan RAFAEL
GAROFALO y ENRIQUE FERRI. El pensamiento de
estos tres autores conforma los postulados fundamentales de la escuela.
2. Sus postulados fundamentales
Los fundamentales postulados de
A) El Derecho.
Para la escuela positiva, el Derecho es un producto social lo mismo que otras
manifestaciones de la vida humana asociada. Esta concepción, adecuada al método
empleado, no permite dar al Derecho un contenido distinto del que resulta de
las fuentes legislativas, y hace innecesaria la investigación de su origen
primero.
B) El Derecho Penal.
Es también un producto social, obra de los hombres. La ley penal tiene su
origen en la necesidad evidente de la vida asociada, y representa el poder
soberano que el Estado ejercita, como derecho y deber impuesto por aquella
necesidad. La razón de la justicia penal es la defensa social, entendida como
defensa del Estado en su ordenamiento jurídico-positivo, esto es: la defensa de
las condiciones fundamentales para la vida de los ciudadanos ordenados y
constituidos en comunidad.
C) El delito.
De lo que se acaba de apuntar, resulta que, para la escuela positiva, el delito
es tanto un fenómeno jurídico como un ente fáctico. Debe contemplarse en ambos
aspectos, pues uno y otro, si no se integran, resultan insuficientes.
D) La sanción.
Tiene por fin asegurar la defensa social, y ha de cumplir una función
preventiva. No debe ser sólo proporcionada a la gravedad del delito, como
propugnaban los clásicos, sino que ha de adaptarse también, y en primer
término, a la peligrosidad del delincuente, empleando incluso la segregación
por tiempo indeterminado, esto es: hasta que el reo aparezca readaptado a la
vida libre. De la misma manera — añade FERRI — que el enfermo entra en el
hospital, no por un tiempo fijado de antemano, lo que sería absurdo, sino hasta
que se readapte a la vida ordinaria.
E) El método.
La escuela positiva aplica a la investigación de la criminalidad el método
inductivo-experimental. Como ya hemos dicho, se emplea en nuestro campo primero
por LOMBROSO y después por FERRI. Lo que justifica su aplicación a